3.7.15

Espacio de Lectura. Julio Cortázar - Despedida a su mujer, Carol Dunlop







Los autonautas de la cosmopista o un viaje atemporal París-Marsella es un libro escrito en coautoría por el escritor argentino Julio Cortázar y su esposa, la fotógrafa canadiense Carol Dunlop, en el que se narra el viaje emprendido a bordo de una Volkswagen Combi roja, denominada Fafner como el dragón
de 
Wagner, por la Autopista del Sur, partiendo desde París rumbo a Marsella, durando 33
días.

La comicidad imperante en el relato, afronta con peculiar alegría la vida de los dos protagonistas. Al momento del viaje, tanto Cortázar como Dunlop tienen enfermedades terminales. Ninguno de ellos
conocía su propia afección, pero sí la de su pareja. El viaje,por tanto, adopta un trasfondo más romántico, siendo la última excursión de la pareja. Carol Dunlop moriría de 
leucemia casi un año más tarde, mientras que él lo haría en 1984.

Los derechos de autor del libro tanto en la
versión en 
español como
en 
francés fueron donados al pueblo
de 
Nicaragua, mientras que el editor de la versión en español hizo
lo mismo con el 2%
del valor de venta de cada copia vendida.

24.6.15

"Salvo el crepúsculo" (Julio Cortázar)

Otro libro imprescindible, "Salvo el crepúsculo" de Julio Cortázar .- Su último libro publicado en vida..- Es un collage inagotable : Homenajea a poetas y poesías, va y viene en el tiempo, se entrega al tango, al jazz, a la pintura, al amor, a París, a Buenos Aires, a la ingenuidad, a la melancolía.- 

Cómo leer Salvo el crepúsculo

 Salvo el crepúsculo es uno de los versos de un haiku del japonés Matsuo Bashoo (1644-1684) en la traducción de Octavio Paz: 
«Este camino 
 ya nadie lo recorre 
 salvo el crepúsculo».
«Lo mejor: no empezar, arrimarse por donde se pueda», sugiere Julio Cortázar en el primer texto del libro. Aceptamos  su consejo, y fuimos a «Para leer en forma interrogativa», “El niño bueno”   el penúltimo poema de «De edades y tiempos», la segunda parte del libro, un poema de amor que es a la vez una definición de su poética.-
En el próximo encuentro : a retroceder hasta «Para escuchar con audífonos», un texto que nos permitirá entender la voz del poeta, recuperar su oralidad y disfrutar de su encantamiento. Dice aquí Cortázar: «De alguna manera la poesía es una palabra que se escucha con audífonos invisibles apenas el poema comienza a ejercer su encantamiento».
El camino puede seguir por esos «poemas de bolsillo de rato libre en el café, de avión en plena noche, de hoteles incontables», que encontramos en «Con tango». Tal vez acompañemos su lectura con las versiones grabadas en discos por el Tata Cedrón sobre la música compuesta por Edgardo Cantón (si las condiciones se dan).- Cortázar define a estos poemas como «recuento de amores humillados y recapitulaciones de la desgracia».
 «Preludios y sonetos» es una selección de clásicos, casi un homenaje a la poesía; «Ley del poema» es una declaración de principios: «Somos el ajedrez de un río...» Los sonetos que aquí podemos leer son de exquisita belleza, y de profundo sentimiento. «La obediencia», «El simulacro», «Final», se destacan por sus formas perfectas y su tensión dramática: «...OH amor, la vana entrega del espejo».
 «El nombre innombrable» comienza con el siguiente verso: «Ella tiene el poder de despertar a los muertos». Leemos aquí el «Bolero»: «La lenta máquina del desamor...»
 De ahora en más caminemos  hacia donde se nos  ocurra, sigamos  los consejos del poeta:
«...ninguna cronología, baraja mezclada. La vida: hacer dedo, auto-stop, igual los libros que las carreteras. Ahí viene uno. ¿Nos lleva, nos deja plantados?»
 ¡Sigamos!!!!!!!!!

                                                                             Beatriz Altieri



22.6.15

Espacio de Lectura


Martes 14,30 a 16 hs.


En el desarrollo de cada encuentro, se propone conocer, indagar y compartir información de distintos autores nacionales.
Primeramente, trabajamos con Jorge Luis Borges para continuar con Julio Cortázar.
Compartimos el cuento "Casa Tomada" relatado por su autor.



10.6.15

Espacio de lectura

Como es habitual, los martes de 14,30 a 16 hs. se reúne el grupo integrante del Espacio de Lectura.
En cada uno de los encuentros se comparten pareceres, historia argentina, discusiones... encuentros que dejan interrogantes y la "puerta abierta" para seguir leyendo a Borges.

Diálogo de Muertos- Jorge Luis Borges.
El hombre llegó del sur de Inglaterra en un amanecer del invierno de 1877. Rojizo,
atlético y obeso, resultó inevitable que casi todos lo creyeran inglés y lo cierto es
que se parecía notablemente al arquetipo John Bull. Usaba sombrero de copa y
una curiosa manta de lana con una abertura en el medio. Un grupo de hombres,
de mujeres y de criaturas lo esperaba con ansiedad; a muchos les rayaba la garganta
una línea roja, otros no tenían cabeza y andaban con recelo y vacilación,
como quien camina en la sombra. Fueron cercando al forastero y, desde el fondo,
alguno vociferó una mala palabra, pero un terror antiguo los detenía y no se
atrevieron a más. A todos se adelantó un militar de piel cetrina y ojos como
tizones; la melena revuelta y la barba lóbrega parecían comerle la cara. Diez o
doce heridas mortales le surcaban el cuerpo como las rayas en la piel de los
tigres. El forastero, al verlo, se demudó, pero luego avanzó y le tendió la mano.
— ¡Qué aflicción ver a un guerrero tan espectable derribado por las armas de la
perfidia! —dijo en tono rotundo—. ¡Pero también que íntima satisfacción haber
ordenado que los victimarios purgaran sus fechorías en el patíbulo, en la plaza de
la Victoria!
—Si habla de Santos Pérez y de los Reinafé, sepa que ya les he agradecido —dijo
con lenta gravedad el ensangrentado.
El otro lo miró como recelando una burla o una, amenaza, pero Quiroga prosiguió:
—Rosas, usted no me entendió nunca. ¿Y cómo iba a entenderme, si fueron tan
diversos nuestros destinos? A usted le tocó mandar en una ciudad, que mira a
Europa y que será de las más famosas del mundo; a mí, guerrear por las
soledades de América, en una tierra pobre, de gauchos pobres. Mi imperio fue de
lanzas y de gritos y de arenales y de victorias casi secretas en lugares perdidos.
¿Qué títulos son esos para el recuerdo? Yo vivo y seguiré viviendo por muchos
años en la memoria de la gente porque morí asesinado en una galera, en el sitio
llamado Barranca Yaco, por hombres con caballos y espadas. A usted le debo
este regalo de una muerte bizarra, que no supe apreciar en aquella hora, pero que
las siguientes generaciones no han querido olvidar. No le serán desconocidas a
usted unas litografías muy primorosas y la obra interesante que ha redactado un
sanjuanino de valía.
Rosas, que había recobrado su aplomo, lo miró con desdén.
—Usted es un romántico —sentenció—. El halago de la posteridad no vale mucho
más que el contemporáneo, que no vale nada y que se logra con unas cuantas
divisas.
—Conozco su manera de pensar —contestó Quiroga—. En 1852, el destino, que
es generoso o que quería sondearlo hasta el fondo, le ofreció una muerte de
hombre, en una batalla. Usted se mostró indigno de ese regalo, porque la pelea y
la sangre le dieron miedo.
— ¿Miedo? —repitió Rosas—. ¿Yo, que he domado potros en el Sur y después a
todo un país?
Por primera vez, Quiroga sonrió.
—Ya sé — dijo con lentitud — que usted ha ejecutado más de una lindeza a
caballo, según el testimonio imparcial de sus capataces y peones; pero en
aquellos días, en América y también a caballo se ejecutaron otras lindezas que se
llaman Chacabuco y Junín y Palma Redonda y Caseros.
Rosas lo oyó sin inmutarse y replicó así:
—Yo no necesité ser valiente. Una lindeza mía, como usted dice, fue lograr que
hombres más valientes que yo pelearan y murieran por mí. Santos Pérez, pongo
por caso, que acabó con usted. El valor, es cuestión de aguante; unos aguantan
más y otros menos, pero tarde o temprano todos aflojan.
—Así será — dijo Quiroga —, pero yo he vivido y he muerto y hasta el día de hoy
no sé lo que es miedo. Y ahora voy a que me borren, a que me den otra cara y
otro destino, porque la historia se harta de los violentos. No sé quién será el otro,
qué harán conmigo, pero sé que no tendrá miedo.
—A mí me basta ser el que soy — dijo Rosas — y no quiero ser otro.
—También las piedras quieren ser piedras para siempre — dijo Quiroga — y
durante siglos lo son, hasta que se deshacen en polvo. Yo pensaba como usted
cuando entré en la muerte, pero aquí aprendí muchas cosas. Fíjese bien, ya
estamos cambiando los dos.
Pero Rosas no le hizo caso y dijo como si pensara en voz alta:
—Será que no estoy hecho a estar muerto, pero estos lugares y esta discusión me
parecen un sueño, y no un sueño soñado por mí sino por otro, que está por nacer
todavía.
No hablaron más, porque en ese momento Alguien los llamó


3.6.15

NI UNA MENOS

3 de Junio. Yo voy. Voy porque estoy viva, pero me morí ya mil veces. Y mil veces intenté despertar soñando que había soñado. Morí con ‪#‎Candela‬, que a los 11 años se convirtió en cenizas, y comprendió, a los porrazos, que lo del Ave Fénix es un cuento que no le responde a las pobres, a las indefensas, a las nadie. Morí con‪#‎Ángeles‬, que aún no descansa de su última clase de educación física, y le quedaron pendientes las fiestas de quince, por convertirse a la fuerza en basura. Acuné a ‪#‎Martina‬ la noche en que su madre ‪#‎Paola‬ perecía en una alcantarilla, y el asesino se fue silbando bajito, como quien se deshace de un montón de mierda. Morí ese día. Morí mil días. Conocí el fondo del riachuelo, asfixiada en la misma bolsa en la que estaba ‪#‎Melina‬ que, por pobre y puta, mereció su destino. Morí también con ‪#‎Melisa‬, con quien alguna vez compartí la identidad de la escuela. Su pequeña ‪#‎Nicole‬ no va a saber nunca quién es la seño Coca, ni todo lo que se puede hacer en un patio diminuto. Todavía respiro del mismo gas que las durmió para siempre, y – más que el gas- me ahoga la libertad de los impunes. Se me estruja el pecho con toda la tierra que me tiró encima el novio de ‪#‎Catherine‬, y también el de ‪#‎Chiara‬. Siento que en mi vientre se muere su hijo, que también es el hijo de una sociedad indiferente, que ampara a los hijos de puta. La pesadilla es eterna, y en las imágenes aparece ‪#‎Lola‬, a quien le entumecieron las alas, antes de que pudiera aprender a volar. Morí también con ‪#‎Andrea‬, que, con el derecho de las putas, volvió a enamorarse, y dejó su cuerpo en algún cerro de las sierras. 
Las llamo para encenderlas, las nombro para que no terminen de irse. Pero la memoria es un bicho que nos pica a pocos. Los hipócritas prefieren quedarse ahí, justificando lo injustificable, caminando con los pasos mudos, esquivando la mirada de los que cuestionan. Por eso voy. Para extender el ‪#‎NuncaMás‬ con el que se nos llena la boca y se nos calma la vida. Porque estoy cansada de alimentar la crónica roja con mi sangre pisoteada, que muere y vuelve a morir. Porque me harté del escupitajo ajeno; del dedo que señala; del tipo que -por tipo- es incapaz de respetar a la madre, a la abuela, a la hermana, a la esposa, a la hija, que les grita y los ensordece, pero no registran. Me harté del puño cerrado que siento en mi cara cuando me muero con ellas. Porque cada vez que una se va, el útero se me esconde y se me hace chiquito en algún lugar de las entrañas. E imagino que yo los parí y me avergüenza que hayan crecido dentro mío, que soy mujer, que soy todas. ‪#‎NiUnaMenos‬. STELLA MARIS SALERNO.(Periodista)



27.5.15

Espacio de Lectura

En el día de ayer, se concretó el primer encuentro de los integrantes del  Espacio de Lectura coordinado por la prof. Beatriz Altieri.... un momento para pensar, conocer, dialogar e investigar sobre la literatura nacional.



Esta propuesta, fue declarada de Interés Municipal (Decreto no. 1296), contando además con el apoyo del Sindicato Empleados de Comercio y la Cooperativa Obrera a través de su Programa de estímulo cultural de la economía social.

Los invitamos a participar todos los martes de 14,30 a 16 hs. en nuestras instalaciones.

Libro de visitas

Acercate a la Biblioteca y por $ 14.20 al mes accedes a los servicios!!!

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