23.12.08

Autoayuda y superación personal

Los libros de "superación personal", varios de autores argentinos, encabezan las ventas y reemplazan a los clásicos del género

Silvina Premat LA NACION
Además de empezar yoga, en los últimos tiempos Julián González, un peluquero de 38 años, consulta cada vez con mayor asiduidad los anaqueles de libros de autoayuda. "Hay un prejuicio con la gente que lee estos libros, pero en realidad pueden ayudarnos a todos", dijo González a LA NACION en la librería Cúspide de Recoleta, donde entró a buscar Combustible espiritual (Planeta), del periodista Ari Paluch.
Ese libro, publicado en abril pasado, es parte del fenómeno editorial de los libros de "superación personal", un subgénero de la autoayuda que escala posiciones en los rankings de ventas. A él pertenecen también Gente tóxica (Vergara) y Autoboicot (Planeta), del pastor evangélico Bernardo Stamateas, e Historias de diván (Planeta), del psicólogo Gabriel Rolón.
Cada uno de esos libros superó la décima edición, vendió cerca o más de 100.000 ejemplares -más que los libros de ficción- y está desplazando a "clásicos" de la autoayuda, como Jorge Bucay, Paolo Coelho o Brian Weiss. A diferencia de ellos, los nuevos gurúes son más pragmáticos y ofrecen herramientas concretas y puntuales para atravesar crisis, situaciones de dolor o de fracaso. Proponen una espiritualidad sin pertenencia religiosa, una actualización de los postulados básicos de la inteligencia emocional o una terapia psicológica.
Desde 1990, cuando se creó la categoría "autoayuda" en el registro de la Cámara Argentina del Libro, hasta ahora, la cantidad de títulos por año de ese rubro creció, con altas y bajas, de 41 a más de 300. El gran salto se dio entre 2003 y 2004, cuando las obras de autoayuda aumentaron en un 50% (de 200 a 302).
"Son libros que se venden solos, no requieren muchas actividades de promoción", contó a LA NACION María Estomba, jefa de prensa de Ediciones B, que publicó Gente tóxica . "El mercado estaba saturado con autores internacionales. Stamateas y Paluch son comunicadores argentinos y la gente, evidentemente, se siente más identificada con ellos", explicó Estomba, y citó los casos de Inteligencia emocional, de Daniel Goleman, y Mujeres que aman demasiado , de Robin Norwood, con venta sostenida en el tiempo.
En los primeros puestos de las ventas de este subgénero de "superación personal" se ubican, también, El espejo del alma (Norma), del médico uruguayo Walter Dresel; Pensar bien, sentirse bien (Emecé), del psicólogo italiano Walter Riso, y El secreto (Urano), de la guionista de TV australiana Rhonda Byrne.

"Vacío existencial"
Autores y editores concuerdan en que los lectores de este tipo de propuestas pertenecen a sectores sociales medios o altos que "sufren" lo que se conoce como vacío existencial.
"Hay gente que logró ciertos resultados y se da cuenta de que la felicidad no es lo que creía y que no está en la casa, en el country o en el auto", dijo Paluch en diálogo con LA NACION. "Una parte de la población empieza a entender que así no se puede seguir y hay que cambiar las prioridades. Vendrá mucho mejor atravesar este tiempo con las herramientas del combustible espiritual", dijo el conductor del exitoso programa radial El exprimidor , y aclaró que el suyo no es un libro de autoayuda, sino de espiritualidad.
Las situaciones de crisis, como pérdidas de seres queridos, de trabajo o salud, impulsan la búsqueda de todo tipo de ayudas. "Sobre todo se busca una solución mágica que no exija demasiadas consecuencias morales o cambios de vida. Se quiere volver a estar bien, para seguir más o menos con lo mismo", dijo el monje benedictino Mamerto Menapace, autor de 37 best sellers de cuentos y temas espirituales que se venden como pan en las librerías religiosas.
En el texto de Paluch, el título más vendido de los editados por Planeta este año, el periodista cuenta el cambio que produjo en su vida el descubrimiento de la sabiduría espiritual de pensadores de diferentes corrientes y religiones, y su intento de aplicar esas máximas a su experiencia cotidiana. Al referirse a otros títulos con los que el suyo comparte anaquel en las librerías, Paluch sentencia: "Cada maestro con su librito. En la medida que hagan bien a la gente son buenos".
Con él coincide Menapace. "Una actitud que tiene mucho de positivo en quienes leen libros de este tipo es que se busca en uno mismo los recursos para elaborar el dolor o el fracaso y, así, construir un sentido nuevo de la vida", dijo el religioso, y explicó que, cuando "la cosa se hace bien", hay un camino que va desde la constatación de una situación dolorosa hacia "una paz fecunda que vuelve a dar sabor a la vida".
En el prólogo de Historias de diván , en el que Rolón relata la experiencia en la terapia de ocho pacientes, el psicólogo también rechaza explícitamente el rótulo de autoayuda. "Porque creo en el dispositivo clínico y sostengo que ningún texto puede suplantar ese espacio, ese concubinato que, de común acuerdo, construimos en confianza, con pasión y mutua entrega, analistas y pacientes."
También Stamateas, consultado por LA NACION, toma distancia de los clásicos de la autoayuda. "Bucay escribe más desde las emociones, desde lo gestáltico, la culpa, el dolor, la dependencia", explicó, y se diferenció: "Yo escribo desde la inteligencia emocional. Hay acá un despertar del valor de la inteligencia emocional, algo que en los Estados Unidos empezó hace unos años".
Stamateas es pastor de la comunidad bautista Ministerio Presencia de Dios, pero, aclara, que en sus últimos libros no hace una propuesta religiosa, sino psicológica. La foto de su rostro se pasea en muchas unidades de colectivos porteños con la publicidad de Gente tóxica como "el libro más vendido del año".
Licenciado en psicología y teología, sexólogo clínico y terapeuta familiar, Stamateas tiene tantos libros publicados como años de vida: 42. Afirma que busca "generar un disparador para que el lector repiense ciertos temas o se despierte la curiosidad por ellos, porque ningún libro te cambia la vida. Eso sería un pensamiento mágico".
Para Julián González, en cambio, que recorre librerías en busca de estos textos, los libros de autoayuda "son como la Biblia: los podés ir a consultar en cualquier momento".
Con la colaboración de Saskia Rothschild
(La Nación)


En TU Biblioteca, podrás encontrar una importante cantidad de títulos de autoayuda y superación personal. Autores como Sinay, Buscaglia, Bucay, Stamateas y Paluch tienen su lugar en nuestros estantes.

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