2.12.08

"Comunidades preventivas y valores. Armas para derrotar la inseguridad"

La Biblioteca Pública “Vicente P. Cacuri” del Sindicato Empleados de Comercio de Tres Arroyos,
invita a ud/s especialmente a la presentación del libro
“Comunidades Preventivas y Valores. Armas para Derrotar la inseguridad”


del autor tresarroyense Jorge Oscar González.
(Prevención – Comunidades preventivas – Por qué los chicos en la calle – Los menores y la ley penal – Padres,hijos, tiempos difíciles – Vivir con valores – Valore “La Etica” – Deberes y derechos – Un arma poderosa)



Esperamos contar con su grata presencia el día jueves 11 de diciembre de 2008 a las 20 hs. en el Salón de Fiestas de “La Perla” (Avda. Moreno 171 – Tres Arroyos)



Jorge Oscar González integrante de una fuerza de seguridad con 27 años de servicios, creador y conductor de un programa radial de interés general “La vida es una historia” ,sábados de 14 a 20hs por FM RCA 101.7 de Tres Arroyos, con 8 años en el aire en forma ininterrumpida.-

“La Inseguridad en mayor o menor medida la padecemos todos, y la solución también debe ser un compromiso de todos, ya que debemos ejercer de la misma manera como integrantes de una sociedad civilizada, tanto nuestros derechos como nuestros deberes, por lo que al reclamo justo, debemos sumarle nuestro deber de comprometernos desde el lugar que nos sea posible.- Las comunidades preventivas serán formadas por grupos de lideres comprometidos y convencidos que así como el individualismo feroz que hemos practicado en los últimos tiempos tiene mucho que ver con éste oscuro presente. El unirnos a través de éste programa será la luz que encienda la esperanza de un País más justo y seguro para todos.-



INTRODUCCION

Este es un libro escrito bajo el influjo de la bronca y también y sobre todo de la esperanza. Bronca por esta crisis de inseguridad que vive nuestro país que en mayor o menor medida nos golpea a todos y esperanza por que creo ver, a veces de modo imperceptible, luces en la oscuridad, seres que a través de sus conductas responsables, nos muestran que estamos a tiempo de encontrar un camino, que nos permita vincularnos con lo mejor de nosotros y de los otros, para marchar juntos en busca de una argentina y una vida mejor para todos. BIEN VALE PUNTUALIZAR QUE ESTE TRABAJO NO APUNTA A LA PROBLEMÁTICA DE UNA CIUDAD O PROVINCIA EN ESPECIAL, está basado en la convicción de que una de las armas a utilizar para ganarle a estas crisis, es la participación comunitaria en prevención del delito, que ha tomado un lugar central en las políticas públicas de seguridad en América Latina. Esta situación se presenta principalmente por la fuerte tendencia de crecimiento de los delitos denunciados, la violencia utilizada en ellos, el temor ciudadano, y la aparente dificultad gubernamental para enfrentar dichas problemáticas, esta dificultad se puede centrar en las diferencias de la acción del delito de acuerdo a la provincias, zonas, ciudades del país que estemos hablando. Las preocupaciones y sensaciones en mayor o menor medida son similares pero la forma en que se desarrolla y las medidas que se necesitan para contrarrestarla son y deben ser muy diferentes. En este sentido, las políticas de participación buscan concitar apoyo ciudadano e incrementar la legitimidad de las instituciones encargadas del control y de la prevención de la criminalidad. En este contexto se han replanteado los pilares de las políticas públicas dirigidas a reducir el delito, los que por cierto incluyen la relación entre la policía y la comunidad. En este contexto, la comunidad ha adquirido un mayor papel en las políticas dirigidas a disminuir la violencia y la criminalidad. Como consecuencia de ello, se presenta en el plano discursivo un cambio del paradigma de la seguridad publica, hacia la seguridad democrática o seguridad ciudadana, lo que en la practica se ha traducido en la búsqueda de mayor participación comunitaria en las políticas de seguridad y de mejorar la relación con la policía. Estoy convencido que una política de Comunidades Preventivas es imprescindible para generar un corte con la tendencia critica actual. Sin embargo, para tener éxito en este camino hay grandes temáticas que deben ser consideradas y en el contenido de éste libro té las estaré explicando apoyado por manifestaciones de los más encumbrados especialistas que coinciden que en la participación comunitaria esta el arma que se necesita para ganarle a la inseguridad. La falta de seguridad sin dudas es uno de los males que mas preocupan, por su crecimiento constante y la sensación de que no se le encuentran respuestas para detener o al menos controlar este flagelo que nos tiene a todos aterrorizados.
Un plan que resulte eficiente y que pueda contrarrestar este creciente avance del delito cargado de violencia, debe involucrarnos a todos. Individualmente, hemos hecho lo que esta a nuestro alcance, contratando seguros, colocando rejas, alarmas, cámaras, seguridad privada, perros guardianes etc.-
Ninguna de estas medidas han logrado detener el accionar de los delincuentes, es por esto que sin dejar de lado las mismas deberíamos a esta lucha individual, sumarle la de entre todos, lo que seria apostar al programa Comunidades Preventivas. También cabe aclarar que la participación ciudadana, en lo que hace a la prevención del delito, no tiene que ver con tareas de vigilancia y mucho menos perseguir delincuentes, esto corresponde a las instituciones creadas para tal fin. La función estará centrada en que los grupos realicen una evaluación de todas las problemáticas del lugar que afecten la seguridad del mismo, para luego volcarlas en la mesa en la cual se van a diagramar los tratamientos adecuados de atención y prevención que los mismos requieren.- Para ganar esta batalla también es imprescindible recuperar los valores. No tiene que resultarnos incomodo, ni debemos sentir temor de ser tildados de reiterativos cuando sostenemos, con total convicción, que es necesario iniciar una cruzada a favor de la recuperación de los valores de nuestra sociedad. Es inmensa la mayoría que percibe con acierto que el país vive una crisis general de valores en la familia, en la sociedad, en la política, en la cultura. Hoy los valores se respetan cada ves menos. Se privilegia la audacia y no la inteligencia. Se desalienta el esfuerzo del trabajo al premiarse más el favor. Se prefiere la materia al espíritu, se postergan la educación y la cultura, siendo su espacio desplazado por las muchas veces deformante televisión.
En realidad, sin valores la sociedad queda amenazada de extinción, la niñez queda expuesta, los jóvenes se desorientan, las familias se deshacen y la sociedad se vuelve corrupta. En las últimas décadas las dirigencias económicas, políticas, sociales, gremiales, culturales, militares, y hasta religiosas han sufrido, por acción u omisión, una subversión de los valores que siempre las distinguieron. Es como si el país hubiese perdido el norte, y con ello la serenidad y el criterio para juzgar. Nos hemos deslizado a una situación en la que vidas, honras y prestigios son destruidos sin piedad, la corrupción generalizada, carreras profesionales truncadas, vida familiar perturbada, enfrentamientos inútiles, desazón general y juventud desesperanzada son parte de la cosecha que estamos obteniendo por la perdida lenta, pero constante, de los valores mas elementales. Hoy se impone la necesidad de recuperar nuestros valores cívicos, culturales, éticos y morales, religiosos y sociales. Aunque haya cosas que cambian con el tiempo o encuentran su expresión de modos diversos, conforme a las circunstancias, los valores en si mismo son eternos, y la preservación, así sea de uno solo, propicia la conservación de los demás. Por ello, cualquier acción, por mínimo que parezca, que cada quien llega a efectuar, constituirá un aporte efectivo en pos de la recuperación. La practica de la honestidad, del respeto por la palabra empeñada, de la solidaridad, de la cortesía y la cordialidad, de la vida en familia, el cuidado por cumplir las propias obligaciones religiosas, la lealtad, el respeto a la autoridad, el estricto acatamiento a la ley y tantos otros modos de actuar con rectitud deberían ser las prácticas comunes. Y pueden serlo si todos nos proponemos, desde la posición que tengamos, tan solo comenzar a intentarlo, meditar sobre ello, reparar en los benéficos efectos que la recuperación de los valores tendría en el cumplimiento de las propias metas individuales y en la prosperidad tanto individual como colectiva, así como en sus efectos sobre la paz social, es hoy por hoy una necesidad, si queremos construir un país mas grande, justo y solidario, debemos resolver nuestra crisis de valores, caso contrario seguiremos viviendo en un País donde: “Es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador”, en el que “todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”.
Que nos pasó? Podemos cambiar? Se le puede ganar a esta crisis? Confío en que el contenido de este libro, no solo te ayude a encontrar las respuestas a estas preguntas, sino que también accione en ti, los deseos de formar parte de los líderes que se necesitan para el gran cambio.-


PARTICIPEMOS – De una manera u otra, TODOS SOMOS VICTIMAS DE LA INSEGURIDAD.

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